Día 98 - Espacio Natural de Doñana, entre camaleones y águilas imperiales

La luna aún brillaba mientras la orilla norte del río Guadalquivir se acercaba a medida que la barcaza avanzaba por el delta y dejaba tras de si la pequeña ciudad de Sanlúcar de Barrameda. La visita al parque más emblemático de la península comienza en el sistema dunar más grande del continente y mientras el todoterreno avanza por los treinta kilómetros de playa levanta bandos de aves marinas que, mecidas por la brisa, planean envueltas en las primeras luces del alba.
Camaleón Común (Chamaeleo chamaeleon)
Espacio protegido desde 1969 y con una superficie de 54.252 ha por parte del Parque Nacional y de 53.835 ha del Parque Natural ha sido recientemente unificado bajo la calificación de Espacio Natural de Doñana en aras de una mayor coordinación en su gestión. Este lugar debe su renombre en parte a la tan variada comunidad ornítica presente en época nidificante y que tiñe de colores y llena de cantos los viejos alcornoques próximos a la marisma. El resto del año, Doñana sufre grandes cambios que derivan en una transformación total de su paisaje. En invierno, la gran llanura aluvial queda completamente anegada por las aguas, que van perdiendo profundidad conforme se acerca la época estival, momento en que se convierte en un secarral de arcilla cuarteada. El ecotono situado en la vera, los terrenos adyacentes a la marisma, es el lugar idóneo para la alimentación de la mastofauna silvestre, principalmente ciervo rojo (Cervus elaphus), gamo (Dama dama) y jabalí (Sus scrofa), además de gran cantidad de ganado equino y bovino.
El lince ibérico (Linx pardinus), que en Doñana cuenta con su segunda mayor población, y el águila imperial (Aquila adalberti) son las especies más emblemáticas del entorno. Lamentablemente presentan una problemática común: la escasez de conejos causada por las epidemias (mixomatosis y neumonía hemorrágico-vírica) que combinadas con la ulterior situación de pozo de predación incide negativamente en las poblaciones de estos lepóridos, generando una inestabilidad trófica en los carnívoros referidos.
Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
Por otra parte, sorprende toparse que el Espacio Natural de Doñana sufre o se beneficia, según se mire, de la explotación de sus recursos naturales. Así la ganadería, la caza, la apicultura y la recogida de piña son actividades económicas históricas que se siguen desarrollando a día de hoy.
Tanto o más es la polémica que suscita la peregrinación de las hermandades a la ermita de la Virgen del Rocío. Esta romería tiene lugar el fin de semana de Pentecostés (plena época de nidificación) y conlleva el paso y la pernocta de miles de personas a pie, a caballo, en coche y en camiones engalanados a través del Parque Nacional para llegar a la ermita. El resto del año, y para mantener la tradición, cada fin de semana una hermandad de las cien presentes realiza el mismo trayecto. El impacto negativo que esta manifestación religiosa popular supone se hace latente con un rápido paseo por donde ésta transcurre. Perderse uno no se va a perder ya que es suficiente con seguir las miguitas de pan en forma de desperdicios que señalan el camino hasta la aldea almonteña.
Con todo, visitar este espacio puede ser una experiencia inolvidable. Paisaje y fauna forman una estampa difícil de olvidar aunque siempre bajo la clara intervención del hombre que suprime esa idea bucólica que todos tenemos de una Doñana salvaje.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha encantado la foto del zorro rojo, es una preciosidad.

BUNDA dijo...

Hola Brais...Esta preciosa foto del zorro me ha recordado aquella pelicula de la niña y el zorro,no me acuerdo el titulo,parece una pelicula infantil pero...que gran mensaje contiene...
Seamos tan sencillos y buenos como la naturaleza,despejemos las nubes que se ciernen sobre nuestra frente y llenemos nuestros poros con un poco de vida...
Sigue adelante...Besos.

Iria Fafián dijo...

Qué presencia tiene el zorro, muy bonita esa foto. Y la del camaleón es una pasada.
Un beso y buena ruta!