Día 332 - Parque Nacional de Hainich y los sabores del bosque

<< ¿Y esta a que te sabe? >> - me pregunta el guarda forestal mientras me tiende una pequeña hoja aplastada. 
<< Oh vaya, esta me sabe a pimienta >> - respondo sorprendido. 
A escasos metros se para de nuevo en una pequeña haya y arranca un par de hojas tiernas. Me ofrece una y se lleva la otra a una boca sonriente: 
<< Como la lechuga, para ensaladas >> aclara masticando. 
Ese día llevábamos caminando unas tres horas campo a través y mis botas estaban ya cubiertas de una capa amarilla de polen. Desde que habíamos entrado en el bosque de hayas el suelo se había escondido bajo una tupida alfombra verde, de tal suerte que los traspiés se intercalaban a partes iguales con los resbalones y ya empezaba a notar el cansancio subiendo por las piernas. 


<< Es curioso >> le digo a Axel (el guarda que me acompañaba) mientras avanzábamos esquivando ramas con dificultades << cuando vas sobre la bicicleta notas tus piernas firmes y seguras, pero en cuanto te echas a andar y cambian los músculos implicados en el movimiento de los jamones… ¡sorpresa! te enteras de que estás hecho un blando >> 
<< Lo sé, a mí me pasa exactamente lo mismo >> me responde mientras comienza a contar anécdotas de su último viaje en bicicleta por la India.
Floración de la ánemona del bosque (Anemone nemorosa) alrededor de un fresno (Fraxinux excelsior)
De vez en cuando nos detenemos para saborear otro hierbajo, y este último me recuerda intensamente al ajo. 
<< ¿Cómo se llama esta? >> le pregunto intrigado. 
<< Bärlauch en alemán >> me responde << Allium ursinum es el nombre científico y en unos días florecerán, este año van muy adelantadas. Puede que si tienes suerte veas el bosque blanco, ¡es un espectáculo! >>

Y vaya si tuve suerte, los dos siguientes días estuvo lloviendo a cántaros, y al alba del tercero, cuando el sol brilló entre las copas, las flores comenzaron a abrirse tímidas envueltas en una neblina de rocío. 

Floración del ajo de oso (Allium Ursinum) en un bosque de hayas (Fagus sylvatica)
Perderse en busca de una buena toma en el corazón de Hainich es una aventura. Bien en la vertiente este, donde la floración ya va más adelantada; o bien en la oeste, donde muchos capullos en perpetua sombra continúan cerrados. Los paseos matinales se aderezan con breves observaciones de ciervos y corzos, y la maleza pisoteada en serpenteantes senderos deja constancia del paso reciente de las bestias. 

Llegar a este lugar en el mejor momento del año ha sido puro azar, pero el poder disfrutarlo en su totalidad es gracias al soporte de la dirección del parque y de la guardería, que me han prestado su tiempo y apoyo. 
Por último, un reconocimiento especial a la gente del Urwald Life-Camp, los cuales han decido contribuir al proyecto facilitándome el alojamiento. A ellos mi gratitud.

+info: 
Jugendherberge ''Urwald Life-Camp''
Harsbergstr 4 - 99826 Lauterbach
mail: jh-harsberg@djh-thueringen.de

1 comentarios:

Bunda dijo...

Vaya Brais...menudo lugar...que bello paisaje...vaya suerte,plena Primavera,todo esplendoroso...buena gente...realmente estan buenas esas hierbas...gracias por tan buenas descripciones y por compartirlas.Te deseamos lo mejor desde Vigo,estas en nuestros corazones.